Vislumbrar la verdad más allá de "la matrix que padecen vastas poblaciones del mundo, y cuyo origen y epicentro se sitúa en el propio corazón del imperio anglo-estadounidense", como define Walter Graziano. Ese imperio del dinero y la avaricia organiza todas sus fuerzas promoviendo y generando los más grandes negocios: la guerra y el tráfico de drogas ilegales. Para una lectura organizada de este blog, sugiero guiarse por los temas ordenados alfabéticamente en la lista de la derecha.
lunes, 14 de diciembre de 2009
30,000 protest Climate Change Summit in Copenhagen. 600-700 Arrested!
December 8th, 2009 Copenhagen: United Nations Climate Summit. The African delegation protested against a leaked document that would disadvantage developing countries and demand binding targets from those countries that are similar to the developed world despite different circumstances.
For more information on what some of the countries are doing at the COP15 negotiations make sure to visit http://www.adoptanegotiator.org
Climate Scoreboard for Copenhagen
Business as usual, significa "seguir como hasta ahora"
Dec 13/14/... proposals, significa "propuestas del 13/14/... de Diciembre de 2009"
Goals, significa "objetivo" para frenar el calentamiento.
The Climate Scoreboard is a new, easily accessible tool from the Sustainability Institute. It helps us understand and track global climate change negotiations in real time. This new online resource — an embeddable widget, a short video, and a set of graphs and a table — reports, on a daily basis, the long-term climate implications of proposals to the United Nations negotiations in Copenhagen.
The Scoreboard team will follow the negotiations in Copenhagen from day to day, and continue tracking progress in the months following the conference, addressing the question: if current proposals for emissions reductions were implemented how much future warming would be avoided?
Share the widget on your blog, website, or Facebook page here or by clicking at the bottom next to “Get and Share.” It will automatically update as the global climate deal improves.
Let’s move that blue line down!
Today, in advance of the opening of the Copenhagen Conference, the Climate Scoreboard shows that, while current proposals would reduce warming in 2100 relative to a scenario with no reductions in emissions, proposals are not yet ambitious enough to limit temperature increase to 1.5-2°C (2.7-3.6°F) over pre-industrial temperatures.
Hoy, anticipándose a la apertura de la Conferencia de Copenhague, el Climate Scoreboard nos muestra que, si bien las actuales propuestas reducirían el calentamiento en el año 2100 respecto a un escenario sin reducción de emisiones de CO2, no son lo suficientemente ambiciosas como para limitar el incremento de temperatura en 1,5-2ºC por encima de las temperaturas preindustriales.
The Scoreboard estimates a temperature increase of 3.8°C (6.8°F) over pre-industrial if current proposals were implemented as compared to 4.8°C (8.7°F) temperature increase by 2100 without emissions reductions.
El Scoreboard estima un incremento de 3,8ºC por sobre la temperatura pre-industrial si las actuales propuestas fueran implementadas, en comparación con los 4,8ºC de aumento de temperatura hacia el 2100 sin reducción de emisiones de CO2.
Fuente: http://co2now.org/
COP15: Se filtra texto que enfurece a países en desarrollo
Las conversaciones mundiales sobre el clima que están teniendo lugar en Copenhague fueron sacudidas por la noticia de que los países ricos redactaron un acuerdo secreto en el que se margina a los países más pobres y a las Naciones Unidas, según Democracy Now!.
El martes, el periódico londinense The Guardian publicó los detalles de un acuerdo que se filtró y que incluiría a Estados Unidos, Gran Bretaña, Dinamarca y un puñado de países más. El acuerdo, en el que no hay recortes de emisiones vinculantes, permitiría a los países ricos contaminar casi el doble que las naciones más pobres para 2050.
Audio Democracy Now! con Amy Godman (cc)
Luego de que trascendió el contenido del documento, docenas de observadores africanos presentes en la cumbre realizaron una protesta en los salones de la conferencia. El negociador sudanés Lumumba Stanislaus Di-Aping, Presidente del Grupo de los 77 o G77 (el bloque de países en desarrollo cuyo objetivo es apoyarse mutuamente en las deliberaciones de las Naciones Unidas), afirmó que las propuestas eran inadmisibles.
Stanislaus Di-Aping declaró: “Los países miembros del G77 no se retirarán de estas conversaciones, consultas o negociaciones a esta hora intempestiva porque no nos podemos dar el lujo de fracasar en Copenhague. Y permítanme ser muy categórico en realidad. Diez mil millones de dólares no alcanzarán para comprar ataúdes suficientes para las personas de los países en desarrollo”.
Fuente: http://www.cambioclimatico.com/contenido/cop15-se-filtra-texto-que-enfurece-paises-en-desarrollo#comment-509
sábado, 12 de diciembre de 2009
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
Temas: Democracia | Ecología | Economía | Latinoamérica | Política | Sociedad | Violencia, Guerra y Terrorismo |
Edición Nro.: 85
Por: Ricardo Petrella | Enviar Correo al Autor | Más Artículos del Autor
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se reúne en Copenhague del 7 al 18 de este mes (Diciembre 2009), tiene como objetivo definir reglas obligatorias para luchar contra el recalentamiento planetario. Considerada por algunos como “la reunión de la última oportunidad”, genera sin embargo más preocupación que esperanzas, ya que un nuevo acuerdo sólo tendrá sentido si es firmado, y luego ratificado, por los dos principales emisores de gases de efecto invernadero: Estados Unidos y China.
¿Habrá finalmente un “Tratado de Copenhague” como prolongación del Protocolo de Kyoto, el más importante de los instrumentos que apuntan a luchar contra el cambio climático (1)? Los últimos encuentros clave (2) que prepararon el camino para esta cumbre, que se desarrolla entre el 7 y el 18 de este mes, fueron una muestra de las dificultades que se enfrentan. La no aprobación a tiempo por parte del Senado estadounidense de la ley sobre el clima, los resultados ambiguos del Consejo Europeo especial sobre este tema celebrado los días 30 y 31 de octubre, y las declaraciones emitidas luego del G2 China-Estados Unidos, los días 16 y 17 de noviembre, dieron el golpe de gracia. Los jefes de los dos Estados más contaminadores del planeta se comprometieron a trabajar por el éxito de la conferencia y expresaron su deseo de que llegara a un acuerdo de “efecto inmediato”, pero no ofrecieron ninguna precisión sobre los medios para lograrlo (3). ¿Volverá a hablarse de un eventual “tratado” limitante recién en 2012?
Esta situación es tanto más absurda cuanto que la conciencia de una “crisis global” del medio ambiente preocupa hoy en día hasta a las conciencias más obtusas. Y que nunca hubo tantas voces reclamando la limitación, e incluso, a largo plazo, la eliminación de dos obstáculos centrales: la mercantilización del planeta y la poca disposición “histórica” de Estados Unidos ante cualquier tratado internacional que limite su libertad y sus intereses.
Los mercaderes del aire
Las clases dirigentes redujeron la cuestión del futuro de la humanidad a un problema de administración “económicamente eficaz” de los recursos naturales, en particular energéticos. Confiaron a los mecanismos del mercado la implementación y la evaluación de esa administración: la de un mundo fundado en la confrontación de intereses “mercantiles” donde ganan los más fuertes. Es por lo tanto imposible llegar a un verdadero acuerdo político mundial sobre el futuro de la humanidad y del planeta.
La energía y los mercados están en el centro de las actuales negociaciones; a tal punto que los otros desafíos pueden considerarse secundarios o instrumentales. El Protocolo de Kyoto (1997) marcó el comienzo de la “vampirización” de las negociaciones sobre el clima por la energía y la mercantilización del aire. Todo descansa sobre la subdivisión del mundo entero en “derechos de cuotas de emisión de gases con efecto invernadero (GEI)” atribuidos a cada país y, como consecuencia, sobre la formación de “mercados de emisiones” (4). Hasta ahora, no se ha verificado una reducción global de dichas emisiones gracias a ese tipo de mecanismos.
Tal como están las cosas, el devenir de la humanidad y su liberación de la dependencia de las energías fósiles pasan por “los mercaderes de GEI” (sobre todo el CO2). Así, las discusiones –y sobre todo las divergencias– tratan del volumen de las reducciones de emisiones de cada país, sobre el cálculo de su valor comercial y su costo para la economía “nacional”, con los diferentes sectores y los grandes “campeones nacionales” expuestos a la competencia internacional. Las estimaciones cifradas prevalecen por sobre las consideraciones políticas. Más aun: estas últimas, teóricamente realizadas por los poderes públicos, surgen en realidad de la evaluación “comercial” establecida por los grandes grupos financieros, comerciales e industriales.
Esta mercantilización del aire y el clima dio origen a una plétora de nuevos instrumentos financieros agrupados en dos grandes categorías: por un lado, la de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y del Protocolo de Kyoto; por otra parte, la del Banco Mundial.
Los Estados se limitan a facilitar la promoción y el buen funcionamiento de esos instrumentos, aportando dinero público, que se mezcla entonces con los fondos provenientes de las empresas privadas según la lógica del partenariado público-privado. Semejante transferencia de decisión política plantea graves problemas de eficacia en materia de gestión de los recursos; para no hablar de ética, justicia social o democracia…
La vida primero
Todo –empezando por el reciente hundimiento de las finanzas– muestra, en efecto, que la estrategia del market first (“el mercado primero”) fracasó. Para sustituir esta consigna con la de life first (“la vida primero”) y esperar que Copenhague desemboque en un pacto mundial acompañado de un programa de acción, se imponen dos medidas previas. La primera consiste en remodelar las reglas del derecho de propiedad intelectual, en particular sobre la materia viva. Mientras esta última (categoría en la que se incluirán, para facilitar el análisis, las energías renovables) pueda ser objeto de una apropiación privada, no podrá haber un verdadero acuerdo mundial sobre el cambio climático.
¿Por qué China, India, Brasil, los países africanos, si quieren modificar sus procesos de producción y sus productos, con el fin de reducir las emisiones de GEI, deberían pagar a los países del Norte que poseen la cuasi totalidad de los derechos de propiedad intelectual en esos dominios? ¿Por qué aceptarían financiar el nuevo “crecimiento verde” del Norte? No se trata de transferir “gratuitamente” conocimientos y tecnologías al mundo entero, sino de reformar las reglas existentes, que traban cualquier posibilidad de cooperación internacional real. Ése es el precio para alcanzar los objetivos llamados de “atenuación” (del aumento de la temperatura media de la atmósfera) y de “adaptación” (al calentamiento climático).
La segunda medida abarca la sustitución de la máquina financiera puesta en marcha en torno a “los mercados del carbono” por un “plan financiero público mundial”. Mientras no se detenga la transferencia del poder de decisión político a los mercados, la lucha contra el cambio climático será inadecuada, parcial y débil. Si así lo quieren, los dirigentes del mundo occidental pueden redestinar los enormes recursos –8 billones de euros– puestos a disposición del capital privado para “salvar el capitalismo” del desastre financiero. Según las últimas estimaciones, una suma anual de 66.700 millones de euros durante diez años (es decir 667.000 millones en total) alcanzaría para concretar los objetivos a mediano plazo de la lucha contra el calentamiento de la atmósfera. ¡Es doce veces menos que las sumas movilizadas para salvar a los bancos y restablecer el valor financiero de los capitales privados; dos tercios de los gastos militares mundiales anuales (988.000 millones de euros para 2008); justo el doble de los gastos mundiales en publicidad (363.000 millones de euros en 2007)!
Alcanzaría con querer…
Presionar a los Estados reacios
Pero ese “alcanzaría” se hace pedazos contra el muro erigido, ante todo, por la actitud de Washington: Estados Unidos no ratificó aún el Protocolo de Kyoto. Así se llega al segundo obstáculo central. Aun suponiendo que fuera su intención, ¿estará el gobierno estadounidense en condiciones de defender, en Copenhague, posiciones razonables y equitativas que inciten a los otros grandes países –la Unión Europea (UE), los BRIC (Brasil, Rusia, India, China), Japón…– a negociar los compromisos necesarios para que, como mínimo, se prolonguen aquellos que se asumieron en Kyoto?
No sería la primera vez que, en nombre de la pretendida “superioridad” de su modelo de sociedad y de la “seguridad” de su país (a menudo identificada con la “seguridad mundial”), Estados Unidos practique la política del unilateralismo imperial aplicando el principio de la no negociabilidad de sus elecciones políticas y de su modo de vida. Prefiere por mucho el soft law, en particular la autorregulación y la autorresponsabilidad de cada Estado. Al respecto, la famosa frase del presidente George Bush padre –“El modo de vida estadounidense no es negociable”–, pronunciada para justificar su negativa a participar de la primera Cumbre Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, en Río de Janeiro, en 1992, resulta esclarecedora.
De hecho, America first es un obstáculo aún mayor, en lo inmediato, que market first. Por lo tanto, los Estados dispuestos a sacar las negociaciones del marco exclusivamente comercial y de los intereses estrictamente nacionales son muy poco numerosos.
No obstante, algunos países de Europa Occidental y de América Latina, e incluso de África, empiezan a manifestar su irritación. Algunos de los grupos políticos progresistas y la sociedad civil de esos países tienen previsto ejercer presión sobre los Estados reacios para incitarlos a llevar a cabo negociaciones orientadas a la prolongación/reemplazo del Protocolo de Kyoto por el Tratado de Copenhague incluso sin Estados Unidos. Es cierto que la actual convergencia entre Washington y Pekín complica significativamente tal iniciativa. Pero no necesariamente debe frenarse un tren en marcha porque algunos pasajeros no quieran subirse a él.
Los miembros del Parlamento Europeo darían una muestra de responsabilidad histórica y de innovación política si alentaran a sus Estados a trabajar en la firma de un tratado de Copenhague, incluso en ausencia de Estados Unidos. Barack Obama fue noticia, el 25 de noviembre, al anunciar su presencia en la cumbre y su voluntad de que ésta desemboque en un acuerdo robusto que dé lugar a medidas concretas inmediatas. Al poner sobre la mesa un objetivo del 17% de reducción de las emisiones estadounidenses de GEI de aquí a 2020 está lejos del 25 al 40% preconizado por los científicos. Sobre todo cuando una nueva legislación debería ser aprobada por el Congreso de Estados Unidos, lo que parece aún lejano.
1 Incluye el compromiso asumido por la mayoría de los países industrializados de reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero, responsables del calentamiento global, en un 5,2% en promedio.
2 Cumbre especial de las Naciones Unidas en Nueva York, 22-9-09; G20 de Pittsburgh, 24/25-9-09; semanas “técnicas” de Bangkok del 2 al 9 de octubre de 2009, y de Barcelona, del 2 al 7 de noviembre de 2009.
3 Por otra parte, el 15 de noviembre, al clausurar la Cumbre de Singapur –y con la perspectiva de Copenhague– los dirigentes de los 21 países del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC), entre ellos China y Estados Unidos, se negaron a fijar objetivos que los limiten en materia de reducción de gases de efecto invernadero.
4 Un país que hubiera emitido menos emisiones que el volumen autorizado según la cuota nacional puede vender ese “excedente” a aquellos que hayan sido incapaces, por diversas razones, de permanecer por debajo de la cuota permitida.
*Profesor de Ecología Humana en la Academia de Arquitectura de Mendrisio (Suiza) y profesor emérito de Globalización en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica).
Traducción: Mariana Saúl
Ultimátum a la Tierra
Salvar el capitalismo o salvar el planeta
Temas: Democracia | Derechos Humanos | Ecología | Medio Ambiente | Política | Sociedad |
Edición Nro.: 85
No se trata de ser gratuitamente apocalíptico: lo que está en discusión es, sencillamente, la supervivencia de la humanidad. La fina capa atmosférica que rodea la Tierra, cada vez más contaminada, funciona hoy como el manto de polietileno de un invernadero: si todo sigue igual,
la temperatura media del planeta subirá por lo menos cuatro grados centígrados, y las consecuencias serán catastróficas.
Representantes de todos los países del mundo se reúnen en Copenhague (Dinamarca) del 7 al 18 de este mes en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, con el objetivo de evitar que, de aquí a 2050, la temperatura media del planeta aumente en más de dos grados. Si la Tierra fuese una pelota de fútbol, el espesor de la atmósfera sería de apenas dos milímetros... Nos hemos olvidado de la increíble estrechez de la capa atmosférica y consideramos que ésta puede absorber sin límites cualquier cantidad de gases nocivos. Resultado: se ha creado, en torno al planeta, un sucio envoltorio gaseoso que captura el calor del sol y funciona como un auténtico invernadero.
El calentamiento del sistema climático es una realidad inequívoca. Unos 2.500 científicos internacionales del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evolución del Clima (GIEEC) (1) lo han confirmado indiscutiblemente. Su causa principal es la actividad humana que produce un aumento descontrolado de emisiones de gases, sobre todo dióxido de carbono (CO2), producto del consumo de combustibles fósiles: carbón, petróleo, gas natural. La deforestación acrecienta el problema (2).
Desde la Convención del Clima y la Cumbre de Río de Janeiro en 1992, y la firma del Protocolo de Kyoto en 1997, las emisiones de CO2 han progresado más que durante los decenios precedentes. Si no se toman medidas urgentes, la temperatura media del planeta aumentará por lo menos en cuatro grados. Lo cual transformará la faz de la Tierra. Los polos y los glaciares se derretirán, el nivel de los océanos se elevará, las aguas inundarán los deltas y las ciudades costeras, archipiélagos enteros serán borrados del mapa, las sequías se intensificarán, la desertificación se extenderá, los huracanes y los tifones se multiplicarán, centenares de especies animales desaparecerán...
Las principales víctimas de esa tragedia climática serán las poblaciones ya vulnerables del África subsahariana, de Asia del Sur y del Sudeste, de América Latina y de los países insulares ecuatoriales. En algunas regiones, las cosechas podrían reducirse en más de la mitad y el déficit de agua potable agravarse, lo que empujará a cientos de millones de “refugiados climáticos” a buscar a toda costa asilo en las zonas menos afectadas… Las “guerras climáticas” proliferarán (3).
Para evitar esa nefasta cascada de calamidades, la colectividad científica internacional recomienda una reducción urgente del 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Es el único modo de lograr que la situación se vuelva controlable.
En esa perspectiva, tres son los temas centrales que se abordan en Copenhague:
- Determinar la responsabilidad histórica de cada Estado en la actual degradación climática, sabiendo que el 80% de las emisiones de CO2 son producidas por los países más desarrollados (que sólo reúnen el 20% de la población mundial), y que los países pobres, los menos responsables del desastre climático, padecen las consecuencias más graves.
- Fijar, en nombre de la justicia climática, una compensación financiera para que aquellos Estados que más han degradado el clima aporten una ayuda significativa a los países del Sur que les permita luchar contra los efectos de la catástrofe climática. En esto radica uno de los principales desacuerdos: los Estados ricos proponen una suma insuficiente, cuando los países pobres reclaman una justa compensación más elevada.
- Definir con vistas al futuro un calendario vinculante que obligue política y legalmente a los actores planetarios –tanto a los países desarrollados como a las otras potencias (China, Rusia, India, Indonesia, México, Brasil)– a reducir progresivamente sus emisiones de gases de efecto invernadero. Ni Estados Unidos ni China (los dos principales contaminadores) aceptan esta perspectiva.
Un sistema despilfarrador
Si el sistema soviético implosionó fue, entre otras razones, porque descansaba sobre un método de producción que valoraba principalmente el beneficio político de las empresas (creaban obreros) y no su coste económico. De igual modo, el sistema capitalista actual únicamente valora el beneficio económico de la producción, y no su coste ecológico. Con tal de obtener un beneficio, no le importa que un producto tenga que recorrer miles de kilómetros, con la emisión de toneladas de CO2 que eso supone, antes de llegar a las manos del consumidor. Aunque ello ponga en peligro, a fin de cuentas, a toda la humanidad.
Por otra parte, es un sistema despilfarrador que agota los recursos del planeta. Actualmente la Tierra ya es incapaz de regenerar un 30% de lo que cada año consumen sus habitantes. Y demográficamente éstos no cesan de crecer. Somos ya 6.800 millones, y en 2050 seremos 9.150 millones… Lo que complica el problema. Porque no hay recursos para todos. Si cada habitante consumiese como un estadounidense se necesitarían los recursos de tres planetas. Si consumiese como un europeo, los de dos planetas… Cuando no disponemos más que de una Tierra. Una diminuta isla en la immensidad de las galaxias.
De ahí la urgencia en adoptar medidas que detengan la huida hacia el abismo. De ahí también, ante el cinismo de muchos líderes mundiales, la rabia de los miles de militantes ecologistas que convergen de todo el planeta hacia la capital danesa gritando dos consignas: “¡Cambiad el sistema, no el clima!” y “Si el clima fuese un banco ¡ya lo habrían salvado!”.
Se cumplen diez años de las grandes manifestaciones de la “batalla de Seattle” que vieron nacer el movimiento altermundialista. En Copenhague, una nueva generación de contestatarios y activistas, en nombre de la justicia climática, se dispone a abrir un nuevo ciclo de luchas sociales. La movilización es enorme. La pelea va a ser grandiosa. Está en juego la supervivencia de la humanidad.
1 Recompensado colectivamente, en 2007, con el Premio Nobel de la Paz por sus informes sobre los cambios climáticos.
2 Los árboles, las plantas y las algas de los océanos absorben y neutralizan el CO2, y producen oxígeno; de ese modo ayudan a combatir el efecto invernadero.
3 Véanse Harald Welzer, Les Guerres du climat. Pourquoi on tue au XXIe siècle, traducido del alemán por Bernard Lortholary, Gallimard, París, 2009, y Gwynne Dyer, Alerte, changement climatique: la menace de guerre, traducido del inglés por Odile Demange, Robert Laffont, París, 2009.
*Director de Le Monde diplomatique, edición España.
© Le Monde diplomatique, edición España
jueves, 10 de diciembre de 2009
El Proyecto Matriz, documental independiente
http://elproyectomatriz.wordpress.com/ "El Proyecto Matriz"
consiste en una serie documental de difusión no comercial, integrada por varios reportajes de temática variada.
La temática abarca todas aquellas noticias o informaciones "ocultadas, negadas o suprimidas" consideradas de interés para toda la humanidad. Se ruega máxima difusión (via email, enlaces, emule, ares, youtube, google video, flyers, foros, boca a boca, copias en DVD, páginas web, etc.).
Disponible también en formato de mayor calidad en la red Edonkey-Emule y Ares.
Para un mejor visionado y audición os podeis descargar el video desde Google Video. Clicad en el icono "Descargar" y os instalais un pequeño visor. Podreis verlo y escucharlo a mejor calidad. Así como guardarlo y copiarlo en DVD o CD.
Episodio 1:
1. Objetivo: Irán (preparativos de la guerra)
2. Steorn & Orbo (energía libre)
3. Disclosure Project (la historia negada)
4. Crop Circles (el mensaje simbólico)
Episodio 2:
1. La alerta de Eisenhower (la gran alerta)
2. Voces contra la Globalización (resumen de "Los amos del mundo")
Episodio 3:
1. El asesinato de J.F.K. (la sentencia y la evidencia) El Golpe de estado encubierto.
Episodio 4: (próximamente)
1. 11-$ Historia de una Infamia - Desmontando la mentira (resumen de los mejores documentales sobre el 11-$)
Mantente actualizado y da a conocer "El Proyecto Matriz", después de visionarlo no puedes quedarte impasible.
“Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que, sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos”. MIGUEL DE UNAMUNO
http://elproyectomatriz.wordpress.com/
http://www.rafapal.com/
La VERDAD nos hará LIBRES
"
domingo, 6 de diciembre de 2009
martes, 1 de diciembre de 2009
10 argumentos básicos sobre el calentamiento global originado por el hombre
1. La gente dice que en realidad no está aumentando la temperatura , que hay años más calientes y otros más fríos; que eso se debe a que hay ciclos.
- Los diez años más cálidos desde que se tienen datos se han producido desde 1997. Esto es un hecho, y se basa en temperaturas registradas desde 1850, cuando empezaron a registrarse datos fiables. En los últimos cien años la Tierra se ha calentado unos 0,75ºC y cada vez se calienta más rápidamente. Actualmente la primavera empieza en Reino Unido unos 10 días antes que en la década de los 1970. De los 159 años de los que existen datos, los 10 más cálidos se han producido en los últimos 12 años.
- El hielo del Ártico se está derritiendo. Desde finales de los años 1970, la superficie helada se ha reducido a una velocidad de casi el 10% cada 10 años. La menor cantidad de hielo ártico estival de la que existen datos se ha producido en estos últimos tres años, 2007-2009. En las próximas décadas se espera que el hielo desaparezca por completo en verano en grandes zonas del océano Ártico.
2. La gente dice que eso no tiene nada que ver con nosotros.
Los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera han aumentado un 38% desde 1750, el año en que comenzó la Revolución Industrial. El aumento de los gases de efecto invernadero está directamente relacionado con la actividad humana, como el consumo de combustibles sólidos y la deforestación. Hay una relación clara entre los gases de efecto invernadero en la atmósfera y el calentamiento global.
3. Pero no todos los científicos están de acuerdo, ¿no es cierto?
La inmensa mayoría de los climatólogos están de acuerdo en que el cambio climático producido por la actividad humana supone una gran amenaza para el mundo. El Panel Internacional sobre Cambio Climático (IPCC) no está dirigido por ningún Gobierno: “intergubernamental” se refiere a que incluye a los 192 países que firmaron el acuerdo de constitución. Sus informes están redactados por científicos independientes. Es uno de los organismos científicos más rigurosos que existen. Reúne a miles de científicos de países de todo el mundo que aportan el mejor asesoramiento posible sobre el clima. ¿Y qué hay de los correos electrónicos que se han filtrado de la universidad de East Anglia? ¿No contradicen esa teoría? Ese incidente está siendo estudiado por un organismo independiente, pero hay un consenso muy general, basado en décadas de estudios climatológicos y en el trabajo de miles de científicos en todo el mundo, que indican que el cambio climático es cierto y constituye una grave amenaza.
4. Es demasiado tarde, sólo nos queda aceptarlo.
Ese panel científico internacional dice que, si queremos evitar un cambil climático peligroso, debemos evitar que la temperatura mundial suba más de 2ºC. Si se supera ese nivel, resultará más difícil producir alimentos y habrá más competencia por el agua, aumentará el nivel del mar y la desaparición de especies se hará mucho más grave. Disponemos de las tecnologías necesarias para lograr un mundo de bajas emisiones: sólo tenemos que utilizarlas. Será mucho más barato implantar esas tecnologías que dejar que se produzca el cambio climático.
5. Un poco de hielo que se derrite y unos veranos algo más cálidos: ¿dónde está el problema?
En los últimos 50 años, el nivel de todos los mares del mundo ha crecido 10 centímetros debido al derretimiento del hielo y al calentamiento del mar. Ésa es ya una amenaza real para países ribereños, como Bangladesh o para las islas. Para 2080 se espera que haya muchos más millones de personas expuestas a inundaciones. Las últimas previsiones indican que el nivel del mar podría subir un metro en este siglo, lo que podría afectar sólo en Europa a más de 20 millones de personas. Y parece que el nivel del mar aumenta más rápidamente en la actualidad que en el siglo pasado.
6. Algunos países ya sufren sequía. Esto no es nuevo.
Las sequías pertinaces son ahora dos veces más frecuentes que en 1970. La sequía está afectando ya a cosechas que se obtenían fácilmente. Y se espera que la demanda mundial de alimentos casi se duplique de aquí a 2050. Pero ya en 2025 la falta de agua podría dar lugar a que se produjera un tercio menos de los cereales que consumimos actualmente, es decir, el equivalente a perder toda la cosecha de cereales de Estados Unidos e India juntos.
7. El calentamiento global se debe a cambios naturales en la actividad del Sol.
Los científicos tienen claro que loas cambios en las radiaciones solares no han podido ser la causa del rápido calentamiento global que hemos experimentado en los últimos 50 años. La Met Office británica ha dicho que, desde la Revolución Industrial, la mayor cantidad de gases de efecto invernadero emitidos han tenido diez veces más influencia en el cambio climático que la actividad del Sol.
8. Bueno, ya tenemos bastantes problemas. Ya tendremos tiempo de ocuparnos del clima más adelante.
Aunque mañana cesaran todas las emisiones de gases de efecto invernadero, ya estamos metidos en un aumento de la temperatura mundial de 1,4ºC como mínimo desde 1750, por el efecto retardado de las emisiones sobre el aumento de la temperatura. Ya está sucediendo, y tenemos que actuar ahora para evitar que sea mucho peor.
9. Pero nosotros no lo veremos.
Los países desarrollados también sufrimos el impacto del aumento de la temperatura. La ola de calor que sufrió Europa Occidental en 2003, y que causó 35.000 muertes (2.000 de ellas en Reino Unido), tiene el doble de probabilidades de que se vuelva a producir el año que viene. Para 2040, en Europa serán normales los veranos como el de 2003. Y en 2060 serán todavía mucho más calientes.
10. Bueno, puede que eso afecte al oso polar. ¿A quién le preocupa?
Varias especies ya se están viendo obligadas a migrar para adaptarse a los cambios. Los científicos dicen que, si la temperatura media aumenta 2ºC, se extinguirá casi el 20% de las especies. El reto es no alcanzar ese límite y para eso hay que actuar ya.
Fuente: http://www.actoncopenhagen.decc.gov.uk/en/global-action1/europe/spain/espanol/ten-facts
lunes, 23 de noviembre de 2009
Cumbre Climática Copenhagen
Estoy convencido de que es la medida práctica más fuerte contra el calentamiento global.
Hay mucha información clara y contundente sobre el auto eléctrico, no te dejes engañar por sus detractores ni repitas como loro las mentiras que difunden quienes se benefician con el estado actual de cosas. Haz click en este link para saber sobre el
- Han sido probados y requeridos por usuarios comunes en Estados Unidos y Europa desde 1996,
-fabricados por automotrices líderes como Toyota, Nissan, Geneal Motors,
- son rápidos,
-funcionan a baterías con tecnología ya muy avanzada,
- pueden tener 200 km o más de autonomía,
- serían de gran utilidad en las ciudades,
- los estadounidenses deberían adquirirlos en reemplazo de sus actuales autos petroleros y gasíferos, ya que emiten el 26% del dióxido de carbono que elevará la temperatura de la atmósfera trágicamente durante las próximas décadas.
- Europa emite alrededor del 20%,
- Afirman que China está por superar a EEUU gracias al boom consumista en su población,
- y que India le sigue los pasos.
Por ello,
Los líderes de Estados Unidos, la Unión Europea, China e India deberán ser quienes tomen las medidas más drásticas y revolucionarias en la industria automotriz, tomando la vanguardia de una nueva revolución industrial que salve al planeta y rectifique el camino iniciado con la del siglo XVIII.
Si seguimos en la Era Carbónica nuestro planeta perecerá. Debemos dar el paso a la Era Eléctrica, independiente de los combustibles fósiles, del carbón, el gas y el petróleo. Debemos dejarlos enterrados donde están y cambiar a una cultura más limpia.